Descubre si tienes que cambiar tus frenos con este sencillo test

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Descubre si tienes que cambiar tus frenos con este sencillo test

Cerca de 25% de los accidentes automovilísticos en México son por fallas mecánicas en vehículos. Sólo 12% de los automovilistas dan mantenimiento adecuado a sus coches. ¿Eres de ese pequeño porcentaje que siempre trae el auto en buenas condiciones?

¿Sabes cómo se compone el sistema de frenado?

Lo primero que debes identificar para hacer un test de tus frenos es saber cómo se compone. Básicamente está dividido en dos partes. Por un lado, está la parte hidráulica, donde se incluye el pedal, circuitos y depósitos. Además, existe la parte mecánica, aquí hablamos de las balatas, discos y tambores. Ambas partes suelen tener un desgaste natural, y no saber identificarlas puede provocar un fallo grave en el frenado del automóvil. Por lo tanto, las posibilidades de un accidente son latentes.

¿Cómo identificar que algo está mal con los frenos de tu auto?

En busca de ayudarte a descifrar si hay algún problema con tus frenos, te sugerimos hacer cuatro pruebas que te darán algunas pistas.

1.- ¿El auto tiene alguna señal de advertencia sobre los frenos?

La respuesta es sí, aunque dependerá el modelo y marca del auto. Se trata de un mecanismo de advertencia que muchos vehículos actuales cuentan. Un círculo color rojo por dos pequeñas ondas pueden indicar un fallo en el sistema de frenos.

Si la luz no se apaga al arrancar o se enciende mientras manejas, puede significar que el freno de mano esté activado. Sin embargo, también puede tratarse de un problema del Sistema Anti Bloqueo, mejor conocido como ABS. Este sistema te permite mantener el control del auto a la hora de frenar.

O en un tercer caso, la señal luminosa advierte que la vida de las balatas o pastillas de freno cumplieron su ciclo. Es decir, se debe acudir al taller o con un mecánico de confianza para hacer la sustitución.

2.- ¿Cuánto tarda tu auto en detenerse tras pisar el pedal de freno?

Se trata de una prueba muy sencilla que te dará información al respecto. Si necesitas más segundos y mayor espacio para un paro completo, algo no es normal. Incluso, este factor podría traerte consecuencias, como un accidente.

Si eres de los que manejan en ciudades como la de México, sabrás que frenar a tiempo es vital. Esto ya que está de por medio cumplir con la llamada distancia de seguridad. Es decir, el espacio que hay entre tu vehículo y el que va delante. ¿Te imaginas qué pasaría con un mal cálculo, o que simplemente que tus frenos no lo logren detenerse a tiempo?

Si necesitas más espacio para detenerte puede ser porque el piso es inestable, tienes mucho peso o las llantas están en mal estado. Sin embargo, el factor más común en estos casos, es que tus frenos están desgastados o hay una avería.

3.- ¿Escuchas ruidos al momento de pisar el freno?

Se trata de una vieja técnica y efectiva en nuestros tiempos. La clave es poder identificar este tipo de ruidos. Se trata de rechinidos agudos justo cuando intentas detener el coche. Las causas más comunes en estos casos son dos.

La primera es que las balatas están cumpliendo con su vida útil y algunos fabricantes agregan un pequeño testigo para identificar este caso. Así que al momento de frenar, se logra escuchar un sonido agudo que señala el momento de la sustitución.

La segunda causa es que tardaste en identificar que tus pastillas de frenos se consumieron en su totalidad. En estos casos, la parte metálica del soporte y el roce con el disco de frenos causan una fricción de metal contra metal. El resultado de esta situación dependerá del tiempo que tardes en llevarlo al taller. Por un lado, puede significar que sólo debes cambiar las balatas, y en el peor escenario, deberás rectificar o sustituir los discos. Esta última situación se traduce en un gasto adicional al presupuesto que tenías planeado.

4.- ¿Sientes el pedal del freno más duro o blando de lo normal?

Los automóviles tienen regularmente un mecanismo que permite detectar algunas fallas. Uno de ellos es cuando hay alguna anomalía en el sistema de freno. Sin duda esta prueba sólo la podrás hacer con un auto que uses continuamente. Esto último debido a que debes tener como referencia su comportamiento habitual para validarlo.

Si de repente lo notas demasiado duro, es porque el mecanismo de frenos está trabajando de más. En otras palabras, el sistema está compensando la pérdida de material de las pastillas. Aquí la solución es llevarlo al mecánico que te ayude a comprobar si es momento de sustituir.

Si lo sentimos exageradamente blando, es que falta líquido de frenos, o que sus propiedades ya no están funcionando correctamente. Es momento de hacer un cambio de líquido de frenos y dar un mantenimiento mayor a todo el sistema. Una falla de este tipo es una advertencia mayúscula, pues en cualquier momento podrías quedarte sin frenos. Es decir, es el preámbulo de una situación muy peligrosa para el conductor, los ocupantes y el entorno en general.

¿Qué puedo hacer para evitar el desgaste inusual de mis frenos y su mecanismo?

La primera clave es el mantenimiento. Los autos pueden ser los mejores compañeros de camino, sin embargo, cuando fallan, las consecuencias pueden ser muy grandes. Principalmente porque sus fallas corresponden a un descuido o desidia del propietario.

Un mantenimiento y un manejo adecuado pueden alargarte la ‘luna de miel’ con tu vehículo. Principalmente porque te dará seguridad, eficiencia y te evitará gastos repentinos o elevados.

Una conducción progresiva y sin sobresaltos, anticipándose a las situaciones, ayuda a no abusar de los frenos. Mientras más lleves al extremo situaciones como velocidad o uso continuo de los mecanismos, su desgaste será más acelerado.

Por ejemplo, si estás cerca de un semáforo, no es recomendable que frenes de golpe en el último segundo. Además de ocasionar un accidente o invadir zonas peatonales, la presión sobre el sistema de frenado también se ve afectada. Incluso, otros elementos también sufren repercusiones, como el desgaste inusual de los neumáticos y el consumo elevado de gasolina. ¿Aún te parece intrépido quemar llanta a la hora de frenar?

¿Frenar mucho también afecta el sistema?

Seguro has visto en carretera o caminos sinuosos un letrero que dice “frene con motor”. Esta señal tiene una razón, las frenadas prolongadas producen un sobrecalentamiento del sistema. Este fenómeno trae un agotamiento en el sistema de los frenos debido al calor que se produce al pisar el pedal.

Conclusión

Se estima que cerca de 35% de los vehículos que circulan en México están en malas condiciones mecánicas. Las principales fallas que se omiten son precisamente en el sistema de frenos, suspensión y llantas.

Aunque no lo creas, un gasto preventivo siempre será menor a uno de reparación. De ahí que en ARCA apostamos a la cultura de la prevención. Tanto en educación vial, hábitos de mantenimiento y seguridad. Todo ello, en busca de salvaguardar tu integridad y la de tu auto.

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